EL CAIRO.- El nuevo presidente egipcio, Mohamed Mursi, ordenó ayer por decreto restablecer el Parlamento, que había sido disuelto el 15 de junio después de que el Tribunal Constitucional declarara inválidas las elecciones. Mursi, que asumió su cargo la semana pasada, revocó una decisión del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.
Según la Corte, la Cámara Baja del Parlamento había perdido la legalidad, puesto que un tercio de los escaños, en su mayoría en manos de islamistas, habían sido ocupados incumpliendo la Carta Magna. La decisión fue criticada tanto por los Hermanos Musulmanes como por Occidente. El consejo gobernante, presidido por el mariscal de campo Hussein Tantawi, se encontraba reunido en anoche en una sesión de emergencia para debatir "las repercusiones de esta decisión", informó la agencia de noticias egipcia Mena.
El decreto del nuevo mandatario le quita los poderes legislativos a la junta militar gobernante, que los había asumido tras la disolución del Parlamento. Además, Mursi ordena que el Parlamento recupere todos sus poderes y que se convoque a nuevas elecciones en un período de 60 días, después de que la nueva Constitución del país, que está siendo elaborada, sea aprobada en un referéndum.
Mursi, un islamista de 60 años perteneciente a la Hermandad Musulmana, es el primer presidente civil egipcio elegido libremente.
Las reacciones al decreto del nuevo mandatario fueron variadas. El profesor de legislación constitucional de la Universidad de El Cairo Tahrwat Badawi dijo que esta medida está contemplada dentro de los poderes del Presidente, "dado que ahora es la única autoridad electa". (DPA)